31 de 10 de 2013

Cuando no, es no!

Hay mujeres que tienen no sé si un don especial o un proceso mental muy sencillo que las hace enamorarse o engancharse de un mino con una simplicidad y naturalidad envidiable. Han tenido mil pololos, mil pinches, nunca les falta. Pareciera que al momento de conocer a los chiquillos, no se hicieran ningún tipo de prejuicio ni menos realizaran el ejercicio que lamentablemente hago (y estoy segura que muchas mujeres lo hacen también) de imaginártelo en diferentes circunstancias.

En mi caso, primero es el scanner automático. Haces un paneo de todos los hombres que están a tu alrededor y según tú gusto, “le echas el ojo” a uno o a algunos. Ese es el primer colador lapidario, si no me fijé a la primera, no me interesa. Después observo cosas como por ejemplo: cómo come, cómo se desenvuelve, si es muy zorrón, qué tan denso, cómo se viste, etc., una segunda etapa muy prejuiciosa y superficial pero también muy certera.

Es muy difícil que me empiece a gustar alguien que no me tincó al principio, incluso, las personas que más me han gustado siempre han empezado de esa forma. Lo conocí y listo, me gustó. Pasó victoriosamente todas las fases de la primera etapa y me hizo click. A eso yo le llamo química y si no hay, no hay. Mi mamá siempre me critica que soy cerrada y que no le doy la oportunidad a algún chiquillo que me está rondando y que como no siento esa química inmediata, ni siquiera intento en conocerlo más. Producto de esto, decidí varias veces “abrir mi mente” pero morí en el intento. Una sabe cuando le gusta alguien y cuando no, y por más que intentes en interesarte en otra persona, no va a resultar. Le das un beso y es como mm, te trata de tomar la mano o te intenta seducir y tú sigues en el mm…

Es como cuando conociste a un chiquillo, te cayó súper bien, hablaron ene, no te aburriste pero dentro de tu cabeza y en tu frente tienes el gran “NO” y llegan tus amigas y te dicen oye y ¿qué onda?, han hablado mucho, igual es piola, es simpático, filo que no te tinque, conócelo, y el discurso de “date la oportunidad, no pierdes nada, ábrete al amor” y clichés así. Y bueno, les hiciste caso. Saliste con ese gallo que no te provoca nada pero que te cae muy bien. Él intenta torearte y decir piropos y tu rápidamente lanzas un “jaja qué eres tonto” y cambias el tema. Él se aleja a buscar algo y tú lo ves y piensas: “¿por qué no me gusta?, es tan bueno, es tan simpático, es inteligente, se preocupa por mí, ¿qué me pasa?, qué rabia”.

Te invita a hacer algo en la noche y tus amigas justo organizaron un mega entretenido carrete y no dudas en cletearlo, ni siquiera se te ocurre invitarlo y ahí se queda el pobre pensando qué pasa. Y bueno, es eso, la química no está en los valores de las personas, en el físico, en la inteligencia, en los buenos modales, es ese click que te provoca y que chao, no lo piensas. No te cuestionas más. Quieres estar con él y sabes que encajaría muy bien en todos los aspectos de tu vida y con la gente que te rodea.

No quiero ser tan drástica tampoco, entiendo que hay mujeres que lo han intentado y les ha funcionado pero eso siempre ha sido así en mi vida y en la de alguna de mis lindas y queridas amigas. Sin embargo, mi reflexión e invitación es a no cerrarnos porque no hay química y abortar misión pero tampoco es a terminar pololeando con alguien que no te mueve ningún pelo. Es sólo entender que a veces no es no, y a pesar que una persona cumpla con todo y no te guste, es normal, es natural y terminar de una vez con el autoflagelo.

Que no te guste una persona por más que le guste para ti a toda tu familia y todas tus amigas no significa que seamos masoquistas, ni que nos gusten los desafíos, ni que seamos demasiado mañosas, son cosas que no se pueden forzar. Sin embargo, un aplauso a todas esas mujeres que (no sé si las ganas de estar con alguien también influyeron en su disposición) abrieron su mente y su corazón, y a pesar de no tener la química que uno quisiera, se dieron la oportunidad, se dejaron sorprender y ahora las vemos felices con sus chiquillos. No me provocan más que una insana envidia.

5 comentarios

Andrea

12 de noviembre de 2013

Ha mi me pasa lo mismo! Y siempre termino preguntándome: ¿Porque si el esta lindo, tierno, caballero simpático, etc. no me gusta? Es hay cuando me doy cuenta que las mujeres siempre dejamos en la friends zone al hombre perfecto y preferimos quedarnos con el hombre malo.

Sofía

07 de noviembre de 2013

Creo que conocer personas es súper entretenido!!! Puedes tener nuevos amigos y divertirte con ellos. Incluso algunos te podrían sorprender. Sin embargo... Creo mucho en el amor a primera vista!!! Estoy esperando a que me pase algún día!!!! Besos!!

Kamila

06 de noviembre de 2013

Es bno darle la oportunidad a alguien,yo reconozco q se la di a alguien por la que no tenia interes mas allá de una linda amistad, y lo poquito que duró fue un tiempo excelente de m ivida. Pero también he tenido esos momentos en los que no hay quimica, ni chispas, y es complicado, xq una no quiere ser mala, o romperle el corazón a nadie, pero tampoco puedo seguir en algo en lo que no soy feliz.

Jésica

05 de noviembre de 2013

Tienes mucha razón ...... a mi me sucede lo mismo, cuando no hay química no hay caso. Pero no niego, lo intenté, me abrí a una posibilidad de conocer .... pero no resultó, al final me sentía pésimo¡¡¡¡ Al igual que tú, las que lo lograron y están felices también las envidio¡¡¡

Carolina

03 de noviembre de 2013

Que buena columna, me pasa exactamente lo mismo y pensé que era yo la mañosa.

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