26 de 03 de 2013

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24 comentarios

Camila V

30 de marzo de 2013

Según yo la entrega de los huevitos de pascua se empieza a dar por un tema mas simbolico; esto porque cada huevito representa un renacer,el nacimiento de una nueva vida... por ello se entrega justamente el domingo de pascua que es el dia que jesus resucita... Los huevitos son un recuerdo de aquel hermoso hecho.

michelle

29 de marzo de 2013

La tradición de regalar y esconder huevos de Pascua viene de hace muchísimos siglos. Todo es debido a que los cristianos católicos que seguían la abstinencia cuaresmal, no podían comer huevos ni tampoco productos lácteos. Los fieles los guardaban y una vez terminada la Cuaresma los regalaban. Los tiempos han cambiado y la Iglesia Católica recomienda solamente la abstinencia de carne los viernes de Cuaresma. Regalar huevos por Pascua es una tradición muy arraigada en países europeos como Alemania, Polonia, Eslovaquia, y Reino Unido, pero también se extiende en América, en países como Estados Unidos, Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.

Euge

29 de marzo de 2013

Se enconden y regalan huevitos para recordar la resurección de Jesús en la Tierra, ya que los conejitos simbolizan fertilidad, vida, ternura y amor.

veronica

28 de marzo de 2013

Cuenta la leyenda que cuando sepultaron a Jesús, dentro de la cueva había un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas. Así pasó mucho rato, viéndolo; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca! El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo. Desde entonces, cuenta la leyenda, que el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.

Laura

28 de marzo de 2013

Se esconden y reparten huevitos y conejitos como símbolo de fertilidad y vida por la resurección de Jesús

Pia B

27 de marzo de 2013

Cuenta la leyenda que, cuando sepultaron a Jesus había dentro de la cueva un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía y se preguntaba quién sería ese señor a quien querían tanto todas las personas. Así pasó mucho rato viéndolo, todo el día y toda una noche, cuando de repente vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. El conejito comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo. Desde entonces, según la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y que hay que vivir alegres. Ademas, se supone que la elección del conejo se debe a su conocida capacidad de procreación, de gran valor simbólico en una temporada de fiestas dedicadas a la fertilidad de la tierra tras el invierno.

camila navarrete

27 de marzo de 2013

Es la historia del conejito escondido en el sepulcro. Y como los huevos representan nueva vida, renacer y eso, finalmente la historia del conejito para pascua de resurrección calza perfecto! saludos y quiero mini m&ms

Clau

27 de marzo de 2013

Aparte de la historia de jesus, yo quiero poner la historia para los niños =) es mas entrete jiji ojala gane! yupi!! =) Historia para los niños (cuento popular) Cuenta la historia que una conejita, por allá en el año 33 D.C., conoció a un hombre muy bueno, del que se decía realizaba milagros y ayudaba a quienes más lo necesitaban. Ella, enamorada de su bondad, lo siguió por un tiempo y comprobó que todo lo que de él se decía era verdad. Un día, al verlo triste, se acercó a él a preguntarle la razón de su congoja. Él respondió que no estaba seguro de su destino, que no quería sufrir, pero que estaba dispuesto a sacrificarse por la salvación de los hombres. Pasaron varios días antes de que la conejita volviera a saber de él, y las noticias no la alegraron. Se enteró que aquel buen hombre fue entregado por uno de los suyos y que lo habían hecho sufrir. Desesperada lo buscó por todos los lugares que frecuentaba sin encontrarlo. Dicen que fue un domingo, cuando la conejita dio con su paradero. Se veía tan brillante, tan hermoso y pleno que se sintió feliz. Comprendió que tras todo el sufrimiento, había resucitado y que ofrecía una nueva esperanza a los hombres. Tanta fue la dicha de la conejita, que se fue saltando de casa en casa proclamando la resurrección de Jesús y, en cada brinco que daba, dejaba, a modo de regalo, un huevito de chocolate. =D

Nena

27 de marzo de 2013

El conejito como símbolo de pascua tiene sus orígenes en Alemania para el año de 1500. Las liebres y el conejo, eran los animales más fértiles que existían y siempre fueron los símbolos de la nueva vida durante en la primavera. Los primeros conejitos comestibles de pascua, fueron hechos en Alemania a principios de 1800. Se elaboraban a base de pasteles y azúcar. El conejito de pascua fue introducido en el folklore americano por los colonos alemanes que llegaron a Pennsylvania durante 1700. La llegada del "Oschter Haws" (conejo de pascua en Alemán) era considerado el placer más grande para los niños. Siempre tuvieron la creencia de que si se portaban bien el "Oschter Haws" pondría muchos huevos de distintos colores.

Carolita

27 de marzo de 2013

El conejo de Pascua no es un invento moderno. Tiene su origen en las celebraciones anglo-sajonas pre-cristianas. El conejo, un animal muy fértil, era el símbolo terrenal de la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril. El conejo, como símbolo de Pascua, parece tener sus orígenes en Alemania donde es mencionado por primera vez en unos textos del siglo XVI. Los primeros conejos comestibles se fabricaron en Alemania en el siglo XIX de pastelería y azúcar. El conejo de Pascua fue introducido en EE.UU. por los inmigrantes alemanes que llegaron al Pennsylvania Dutch Country durante el siglo XVIII. La llegada del "Oschter Haws" se consideraba uno de los grandes placeres de la infancia, equivalente a una visita de Papá Noel en Noche Buena. Los niños creían que si se portaban bien, el "Oschter Haws" pondría huevos de colores. Los niños construían nidos en lugares apartados o escondidos de la casa, el granero o el jardín para que pusiera sus huevos el conejito. Más tarde empezaría la tradición de construir elaboradas cestas para poner los huevos.

rocio romero

27 de marzo de 2013

La verdad que es una leyenda de Alsacia que cuenta de cuando Jesus fué llevado al santo sepulcro había dentro de la cueva un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús y preguntandose quién sería ese señor a quien querían tanto todas las personas. Así pasó mucho rato viéndolo, todo el día y toda una noche, cuando de repente vio que Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca! El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo. Desde entonces, según la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y que hay que vivir alegres.

Daniela Fuentes cabrera

27 de marzo de 2013

En Rusia, los ortodoxos festejan su única fiesta anual...que es Pascua...hablo de los años 1.800 más o menos y el primer creador de un huevo para su Zarina fué el Zaar Alejandro III...hizo fabricar un huevo que era una joya, con sorpresa dentro...por supuesto todo en oro y con piedras preciosas...lo construyó un Joyero de la corte llamado Faberge...le llevó 11 meses hacerlo y dentro le colocó una carroza en oro maziso de pocos centímetros, pero exacta a la que la zarina usara para su boda...desde allí surgieron cientos de huevos, entre la realeza, a cuál mas caro y bello, hasta con relojes incluídos como sorpresa...se han subastado cada uno en 4 0 5 millones de dólares y los hubo hasta de 18 millones de dólares. La Reina Isabel tiene uno de esos famosos huevos en su poder, el principe Rainiero tenía 2, y solamente hay 2 que nunca mas se pudieron encontrar, los restantes están en Museos Nacionales o privados. De allí surgió la tradición del huevo de Pascua...por supuesto,,,los hubo muy humildes, como ser huevo duro pintado y otros en Confites, pero la tradición salió realmente de Rusia.

Julia Juica

27 de marzo de 2013

Cuando sepultaron a Jesús había un conejito escondido en el sepulcro, el que vio con miedo como los soldados romanos entraban el Cuerpo sin vida. Al tercer día, cuando el Ángel destapó la piedra y Jesús salió resucitado, el conejo comprendió que era el Hijo de Dios. Entonces, este animalito fue elegido para contar la buena nueva. Como los conejos no pueden hablar, iba dejando huevos de colores como símbolo de alegría y nueva era. Me encanta esta tradicion importada ya que es la unica actividad que une a los niños entorno a un rico Huevito de Chocolate.

Daisy Alexandra Jerez Flores

27 de marzo de 2013

cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. paso mucho tiempo viéndolo, hasta la resurrección de Jesús,entonces decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitad, pero como no podía hablar entonces les llevo un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría.

Nataly

27 de marzo de 2013

Éste constituye el signo la resurrección, porque el huevo de Pascua ha tenido siempre una venerable historia, desde aquellos primeros cristianos que le consideraron como símbolo de la Resurrección de Jesús. En la Edad Media, cuando llegaba la Pascua los huevos se pintaban y tan colorinescos objetos eran los presentes más preciados durante esos días, hasta el punto de que en el siglo XVII, el Papa Pablo V bendijo al humilde huevo en una plegaria, quizás para olvidar la prohibición decretada por la Iglesia en el siglo IX, de no consumirlos durante toda la cuaresma. La llegada de la Pascua suponía el levantamiento de la norma y el fervor por los huevos se desataba, tanto en la cocina como en los regalos entre familiares, amigos y sirvientes. Suponía desquitarse de la penitencia impuesta durante cuarenta y seis días. Era el festín del huevo porque éste representaba el regocijo y la vuelta a la alegría. Como la conservación de los huevos durante la cuaresma era problemática -no había frigoríficos-, lo habitual era bañarlos en cera líquida. Así, la fina capa protectora que los cubría permitía mantenerlos más frescos. De ahí vino la costumbre de colorearlos y decorarlos con ceras. Con el tiempo, la Iglesia levantó el veto al huevo, pero eso no impidió la costumbre de celebrar la Pascua consumiéndolos y regalándolos. Costumbre que ha perdurado hasta hoy, y con mayor auge en los países del Este y en Centroeuropa. En los de habla inglesa, al Domingo de Pascua se le llama 'Easter Sunday', porque según la tradición teutónica, Eastre era la diosa de la primavera (la Pascua casi siempre cae muy próxima), y en su homenaje se celebraba un festival pagano. Del nombre Eastre derivó Easter. La costumbre de esconder huevos pintados en el campo o en los jardines de las casas, para la alegría y regocijo de los niños que los encuentran, se sigue manteniendo en muchos países, entre ellos Estados Unidos. Curiosamente en los jardines de la Casa Blanca el día de Pascua se desarrolla una singular carrera de chicos que hacen rodar los huevos. Gana quien llegue más lejos y sin romperlos. En Grecia todavía se siguen intercambiando huevos carmesí, para recordar la sangre de Cristo. Los armenios los vacían y los decoran con imágenes de Cristo y de la Virgen. Y en Polonía y Ucrania por Pascua, hacen verdaderas obras de arte con cera hundida sobre su cáscara. El día del nacimiento de Alejandro Severo, quien sucedió a Heliogábalo en la antigua Roma, una gallina puso un huevo de color rojo. La madre consideró esto como un vaticinio que su hijo vestiría la púrpura. Desde entonces fue considerado prenda de buena fortuna los huevos teñidos. En la Edad Media, el papa Julio III prohibió consumir huevos durante la Cuaresma. El domingo de Pascua se levantab la veda y con gran alegría de todos, en especial de los niños salían al campo para recogerlos, entonado cantos de aleluya. Esta costumbre se mantiene aún vigente en muchos países. Hay huevos famosos, unos por su gran tamaño, otros por su originalidad. Como el que le obsequió Luis XV a Madame Du Barry que estaba completamente recubierto de oro. Un caballero de la corte exclamó: "¡Si lo comes pasado por agua, yo guardaré la cáscara!". El rey también obsequiaba entre sus cortesanos huevos pintados o grabados. Watteau, Lancret y Boucher llegaron a realizar en ellos verdaderas obras de arte. En el museo Lambinet, en Versailles, se encuentran dos huevos que se consideran una maravilla y que fueron regalados el día de Pascua a Madame Victoria, tía de Luis XVI. Todo comienza en Semana Santa y culmina con el Domingo de Pascua, que se presenta como una de las más importantes fiestas religiosas. Más allá de los días no laborables, los kilos de chocolates que se comen, los conejos y las roscas típicas, la Pascua tiene una historia digna de ser contada. La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, una de las conmemoraciones más importantes para la cristianidad. Muchos fieles van a misa con ramos de olivo -símbolo del recibimiento de Cristo en Jerusalén- para que sean bendecidos. En esta semana se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Con el Domingo de Ramos se evocó la entrada de Cristo en Jerusalén. Según la fe católica, el pueblo judío le dio la bienvenida agitando ramos de olivo. A partir del jueves próximo -día que se conmemora la Ultima Cena- la liturgia religiosa adquiere mayor importancia. El viernes santo se evoca el tormento de Cristo en su marcha hacia el Calvario y el domingo, con la Pascua de Resurrección, se festejará el paso de la muerte a la vida del Hijo de Dios. La Pascua constituye el fundamento sobre el cual se asienta y gira toda la vida del cristianismo. Es festejada por 1200 millones de fieles en todo el mundo y el Papa da la bendición en una misa urbi et orbi desde la Basílica de San Pedro. Las tradiciones en esta fiesta han ido variando con el correr de los siglos hasta llegar a convertirse, para la gran mayoría de la gente, en una semana donde no se trabaja y se comen los famosos huevos de Pascua. De hecho, el Domingo Santo es uno de los dos días del año en el que se consume más chocolates (el otro es la Navidad). Desde los comienzos de la humanidad, el huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. El huevo adiquirió importancia dentro de la mitología egipcia cuando el Ave Fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio. También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo. Los huevos de pascua en la antigüedad eran de gallina y de pato, y en la Edad Media les eran regalados a los chicos durante las celebraciones. Al tiempo, los cristianos comenzaron a obsequiarse huevos durante la Semana Santa con regalos y al principio el siglo 19, en Alemania, Italia y Francia, aparecieron los primeros huevos hechos con chocolate con pequeños regalos adentro. En cuanto a la decoración, los huevos de pascua siempre han representado un desafío para los reposteros. Pero las diversas culturas fueron decorando de manera diferente los huevos. En sus comienzos, eran pintados a mano con colores estridentes que representaban la luz del sol. Los huevos se hacían uno a uno con un molde prefabricado, lo que dificultaba mucho su elaboración masiva. Los colores estridentes fueron apareciendo con las grandes producciones de huevos, por los años 20 y 30 del siglo pasado.

Maria Ignacia Urzua

27 de marzo de 2013

Hola! Bueno, como veo que todas están contando la misma historia quise inventar una por mi cuenta para ver que tal me iba en el concurso. Esto es 100% creatividad mia y especialmente para este concurso. Los animales del bosque se juntaron un día para discutir acerca de sus tareas esta primavera. Estaban ahí ardillas, zorros, antílopes, ciervos y el buho sabio que presidia la junta, como siempre. Este se sentó sobre una rama algo caída y le habló a los animales con orgullo. - Ya estamos iniciando la primavera en el hemisferio norte y el invierno en el otoño en el hemisferio sur. Sabemos que ambas estaciones no provocan gran cambio en el clima, por lo que se vuelven algo aburridas comparado con el invierno y verano. Se me ha ocurrido la idea de que cada animal del bosque presente una idea para alegrar estas fechas. Se oyó el cuchicheo del público, todos parecían alegres son la idea. - ¡Es muy fácil!- Dijo el líder de los ciervos- Hagamos trucos en manada solo para esta fecha, lo que alegrará mucho a todas las familias. - Eso no es nada comparado con mi idea- Repuso el zorro- Nosotros acecharemos mariposas, lo que nos hará ver bonitos y tiernos una vez al año. Nadie podría resistirse a eso. - También tengo una idea- Se alzó un águila- nosotros iremos en busca de comida a los alrededores de la ciudad para que todos puedan vernos. Cada manada planeó alegremente el plan a proponer. El búho entonces se dio cuenta de que un conejito pequeño observaba asustado la escena. No tenía manada, había llegado hace unos días. -¿Qué tienes?- Preguntó el ave - No soy bueno en estas cosas, todos tienen un grupo con quien trabajar, menos yo. El búho le sonrió. - Puedes si quieres unirte a la manada que más te guste para el concurso y proponer tus propias ideas. El conejo no rechazó la oferta y fue luego de unos minutos al sector de los ciervos. Estos practicaban sus trucos en la pradera. - ¡Ciervos, ciervos! Debido a su tamaño, no lo escuchaban. Poco después se dio cuenta de que un grupo de cazadores había estado mirando a los siervos con sus armas. Su idea no funcionaría. Fue mas rato junto a los zorros, quienes obligaban a las mariposas a salir de sus escondites para ir en grupo a acecharlas. - ¡Zorros, zorros! Tampoco lo escuchaban. Divisó a lo lejos un grupo de mujeres, atentas a la espera de que los zorros se distrajeran para cazarlos y evitar que se comieran sus gallinas. Su idea no funcionaría. Caminó bajo los águilas, quienes iban volando hacia la ciudad. - ¡Águilas, águilas! Estaban lejos. Pronto el viento arrasó con fuerza, lo que provocó que se desequilibraran y algunos de ellos cayeran. Su idea no funcionaría. Se lamentó el conejo no poder tener una manada con quién trabajar. Recordó a los hombres intentando cazar a los ciervos, a las mujeres queriendo atrapar a los zorros, el viento contra los águilas. No había manera de hacer que aquella fecha se volviera especial. Las personas usarían cualquier cosa en su contra, o incluso lo haría la naturaleza. Pero fue entonces que obtuvo la más grande idea.. Cuando el búho llegó luego a anunciar al ganador solo estaba la mitad de los ciervos, mitad de los zorros y mitad de los águilas. - ¡Fueron los hombres! - ¡Fueron las mujeres! - ¡Fue la naturaleza! Todos, adoloridos, querían ver quien había conseguido ganar. - Bueno mis amigos, la mejor idea la tuvo el más pequeño de todos. El conejo. - ¿Pero, que hizo él?- Preguntaron al unísono - Lo que ninguno de ustedes pudo lograr. Él le regalará a la criatura más inocente de la naturaleza huevos de chocolate durante esta fecha todos los años que queden, y no lo hará tan simple, sino como un juego que los NIÑOS jamás puedan resistir. Los animales aplaudieron conmovidos. Aquella idea no era peligrosa, ni dañina, y tampoco algo dificil de hacer. El conejo había ganado. Así fue como todos los años que siguieron, en la fecha de Pascua de Resurreción, no se vieron ciervos haciendo trucos, zorros con mariposas, o águilas en las ciudades, sino huevos de chocolates ocultos por todo el mundo, gracias a un conejito que con su astucia dejó alegría a los niños sin ningún peligro. FIN

Lissette

26 de marzo de 2013

La tradición proviene según la leyenda, a que cada domingo de pascua sale el conejito a repartir huevitos de colores en las casas para recordar la resurrección de Jesús y celebrar esa gran noticia. Por eso en la actualidad se sigue escondiendo los huevitos a los niños

sofía moreno

26 de marzo de 2013

ayy la historia es para cada quien según sus creencias, porque para quienes no son católicos perdería todo significado el tema del sepulcro. Para los católicos claramente si es el tema del conejo en el sepulcro, pero para quien no cree? es sólo una historia más que se transmite generación tras generación y es un momento lindo para compartir y verle la cara a grandes y chicos cuando encuentran huevitos. gracias chicas, topísimas como siempre

Jhordana Duval

26 de marzo de 2013

La leyenda del conejito de Pacua no tiene un origen definido, pero mi leyenda favorita es que en el sepulcro de Jesús había un conejito asustado y veía la triste escena porque Jesús había muerto. El conejito lo observaba día y noche hasta que una mañana vio que Jesús se levantó, doblo las sábanas en las quee estaba envuelto y un ángel sacó la piedra que del sepulcro y Jesús salio más vivo que nunca, el conejo comprendió que aquel era el Hijo de Dios asi que el conejito decidió divulgar el mensaje de que Jesús resucitó y como los conejos no pueden hablar como nosotros pensó que si tal vez repartía huevos pintados de colores, nosotros entenderíamos el mensaje de ALEGRÍA.

maria jose cavalieri

26 de marzo de 2013

desde aquellos primeros cristianos que le consideraron como símbolo de la Resurrección de Jesús. En la Edad Media, cuando llegaba la Pascua los huevos se pintaban y tan coloridps objetos eran los presentes más preciados durante esos días, hasta el punto de que en el siglo XVII, el Papa Pablo V bendijo al humilde huevo en una plegaria, quizás para olvidar la prohibición decretada por la Iglesia en el siglo IX, de no consumirlos durante toda la cuaresma.

Aranzazú F.

26 de marzo de 2013

Un conejo se quedó en el sepulcro de Jesús, y observó como había gente que lloraba por su muerte, esto supuestamente afectó al animalito quien también se entristeció. El conejo se mantuvo cerca del cuerpo de Jesús y entendió que la persona que estaba allí debía ser muy importante y querida por las personas (no por nada estaban llorando). Con el pasar de los días el conejo fue testigo de la resurrección y al no poder hablar para comunicar la noticia, repartió huevos decorados. Aunque existen varios relatos de como nace la tradición de los huevitos de pascua, esta es la que mas me gusta :)

CataJeanneret

26 de marzo de 2013

Además es un conejo porque coincide con la llegada de la primavera en el hemisferio norte, así los niños comienzan una nueva etaba jugando a buscar huevitos

CataJeanneret

26 de marzo de 2013

Según yo es así; Cuando sepultaron a Jesús había un conejito escondido en el sepulcro, el que vio con miedo como los soldados romanos entraban el Cuerpo sin vida. Al tercer día, cuando el Ángel destapó la piedra y Jesús salió resucitado, el conejo comprendió que era el Hijo de Dios. Entonces, este animalito fue elegido para contar la buena nueva. Como los conejos no pueden hablar, iba dejando huevos de colores como símbolo de alegría y nueva era.

Maria paz

26 de marzo de 2013

Holaaa dicen que esta tradición viene desde que Jesús fue sepultado, dicen que había un conejito que lo vio cuando fue sepultado y cuando resucito, espor eso que el llevo de regalo un huevo pintado al pueblo indicando que Jesús había resucitado como señal de alegría y felicidad.

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